viernes, 8 de junio de 2018

Bourdain


Al enterarme hoy del doloroso suicidio del chef Anthony Bourdain, en Estrasburgo, busqué su magnífico libro Confesiones de un chef y leí:
 
“…quiero hablar de las oscuras y recónditas entrañas del restaurante. De una subcultura cuyos siglos de jerarquía militarista, entresijos, granujerías y vejaciones consiguen hacer una mezcla de orden inquebrantable y caos, que destroza los nervios… En esa vida estoy a mis anchas. Hablo su jerga.  En la pequeña e incestuosa comunidad de chefs y cocineros de la ciudad de Nueva York conozco a la gente, sé cómo conducirme (todo lo contrario que en la vida real, donde me siento en medio de arenas movedizas)…” 

 Que descanse en paz el alma de Anthony Bourdain (1956-2018)

lunes, 15 de enero de 2018

Cardenales





 El Bosco. Detalle. El jardín de las delicias

Tres jilgueros aparecen en la Natividad de Piero della Francesca. Rafael tiene una Madonna llamada Madonna del cardellino. Y El Bosco, por su parte, incluyó uno muy hermoso en El jardín de las delicias.

Admito que estos recuerdos son sólo una excusa para mencionar acá a mis Cardenales de Lara, que vuelan alto este comienzo de año.

domingo, 24 de diciembre de 2017

De Rilke, para un solitario en Navidad




El 23 de diciembre de 1903 Rilke no olvidó al joven poeta y le dirigió una carta que algunos viejos y jóvenes de hoy -poetas o no- también recibimos:

Usted no sabe estar sin un saludo mío cuando es Navidad y cuando usted, en medio de las fiestas, debe cargar su soledad más pesadamente que en otros momentos. Pero cuando se dé cuenta de que ella es grande, alégrese de ello; pues, qué sería una soledad (se pregunta usted) que no tuviera grandeza; sólo hay una soledad y es grande y no es fácil de llevar, y a casi todos les llegan las horas en las que les gustaría cambiar la soledad por cualquier compañía banal…

Pero tal vez son precisamente esas las horas en las que crece la soledad…

Su acontecer más íntimo vale todo su amor…

Festeje usted la Navidad, querido señor Kappus, en este piadoso sentimiento, pues tal vez es precisamente ese miedo de vivir suyo lo que Él (Dios) necesita para empezar; precisamente estos días de su transición son tal vez el tiempo en el que todo en usted trabaja en Él, como ya una vez, cuando niño, trabajó usted en Él intensamente. Sea paciente y no pierda la voluntad, piense que lo mínimo que podemos hacer es no hacerle más difícil su devenir, como lo hace la tierra a la primavera cuando ella quiere llegar.

Y esté feliz y confiado.

Suyo,
Rainer Maria Rilke”
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jueves, 21 de diciembre de 2017

El Señor Presidente





Manuel Estrada Cabrera

Me decía anoche un amigo que el espíritu de la Navidad antes llegaba de su cuenta y llenaba con su presencia todos los espacios y que hoy en día lo decreta (y reparte) el Señor Presidente, pero no a todos, sino a los suyos o a los que se "inscriben" como tales. Le pregunté si se refería al Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias y me respondió que sí y pasó a leerme esta relación de patriotas cooperantes:

Catarino Regisio pone en conocimiento: que estando de Administrador de la finca La Tierra, propiedad del General Eusebio Canales, en agosto del año pasado, este señor recibió un día a cuatro amigos que lo llegaron a ver, quienes en medio de su embriaguez, les manifestó que si la revolución lograba tomar cuerpo, él tenía a su disposición dos batallones: el uno era de uno de ellos, dirigiéndose a un Mayor de apellido Farfán, y el otro, de un Teniente Coronel cuyo nombre no indicó: y que como siguen los rumores de revolución lo pone en conocimiento del Señor Presidente por escrito, ya que no le fue posible hacerlo personalmente, a pesar de haber solicitado varias audiencias”.

“Mónica Perdomino, enferma en el Hospital General, en la cama número 14 de la sala de San Rafael, manifiesta que por quedar su cama pegada a la de la enferma Fedina Rodas, ha oído que en su delirio dicha enferma habla del General Canales; que como no tiene muy bien segura la cabeza no ha podido fijarse en lo que dice, pero que sería conveniente que alguien la velara y apuntara: lo que pone en conocimiento del Señor Presidente por ser una humilde admiradora de su Gobierno”.

Eulalio Robles, desde su calabozo, hace llegar al Señor Presidente, el mensaje de que está dispuesto a colaborar, no sólo dando nombres de conspiradores, sino compartiendo una parte del botín. Se declara pecador arrepentido

Agradezco al amigo ese recuerdo de una vieja novela olvidada.